domingo, 18 de octubre de 2015

El culto a Ishtar: una visión diferente del sexo

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/8/80/Queen_of_the_Night_%28Babylon%29.jpg/300px-Queen_of_the_Night_%28Babylon%29.jpg

Hemos visto en Fundamentos del arte I que la religión de la antigua Babilonia incluía ciertas prácticas que podrían englobarse en una especie de prostitución sagrada.
En efecto, el culto a Ishtar, la diosa de la fertilidad y el amor, era justo lo opuesto al culto a una figura santa del catolicismo o el Islam, porque Ishtar no solo era la diosa del amor carnal, protectora de las prostitutas, de las personas transexuales y de las aventuras sexuales extramaritales, sino que, además, sus sacerdotisas ejercían la prostitución sagrada (cobrando por hacer el amor un dinero que acababa en las arcas del templo, para su mantenimiento) y, según algunas fuentes, también era frecuente que, al menos una vez en su vida, las mujeres babilonias se entregaran en el templo al primer hombre que llegase, aunque esta hierogamia (matrimonio o unión sagrada) hay historiadores que la niegan, ya que se basaría en la
tradición bíblica, muy crítica con el culto a Ishtar.
Sea como fuere, el culto a Ishtar estuvo muy extendido por todo Oriente Próximo y ambas riberas del Mediterráneo, ya fuera en su forma más antigua de la Innana sumeria o en las más modernas de Astarté, Milita, Isis, Afrodita o Venus.
https://es.wikipedia.org/wiki/Puerta_de_IstarEn cuanto al arte, tenemos muchos y bellos ejemplos de obras dedicadas a tan sensual deidad, desde la famosa Puerta de Ishtar (una de las cien puertas de Babilonia, según la fecunda imaginación de Heródoto), que podemos contemplar ya reconstruida en Alemania, en el Museo de Pérgamo de Berlín, o las muchas esculturas fenicias encontradas en España, desde Cádiz a Ibiza, donde se le rendía culto con el nombre de Tanit.

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