viernes, 25 de marzo de 2011

En la guerra vale todo

 Ya conocéis el dicho castellano de que en el amor y en la guerra, todo vale. Aunque esta afirmación es de ética dudosa, lo cierto es que desde el principio de los tiempos las guerras han estado llenas de actos indignos, desde el asesinato de Viriato o el truco del Caballo de Troya hasta la manipulación informativa en la reciente Guerra de Irak.
Desde finales del siglo XIX, esta especie de guerra sucia tiene como principal soporte dicha manipulación de la información a través de los mass media, como la televisión o los periódicos. Nuestro país tiene el dudoso honor de haber sido objeto de campañas de desprestigio desde la época de Felipe II (recordad lo de la Leyenda Negra), pero la más sucia, feroz e interesada fue, sin ninguna duda, la que pusieron en marcha los periódicos estadounidenses para declarar la guerra a España y hacerse con las colonias españolas del Pacífico y el Caribe a finales del siglo XIX.

En efecto, a finales de siglo los periódicos sensacionalistas de los Estados Unidos eran la quintaesencia de lo que hoy denominamos periodismo amarillo (aquel que no tiene en cuenta el rigor de la información, sino el impacto en la opinión pública, con profusión de asesinatos, escándalos, famoseo, etc.). Los dirigentes de los dos principales emporios empresariales del periodismo neoyorkino, Hearst  (cuya vida inspiraría la famosa película de Orson Welles, Ciudadano Kane) y Pulitzer (sí, el de los famosos Premios Pulitzer), no dudaron en manipular de forma descarada la información referente a la rebelión cubana contra España, de manera que no solo propiciaron que la opinión pública americana se decantara por la intervención estadounidense en la guerra, sino que empujaron al presidente McKinley a declarar la guerra a España, cuyo desarrollo y consecuencias (el Desastre del 98) hemos estudiado en clase.
Pese a lo exagerado de los artículos incendiarios del New York Journal y el New York World (los periódicos de Hearst y Pulitzer respectivamente), estos fueron haciendo mella en la opinión pública de manera que cuando se produjo el accidente de la explosión a bordo del Acorazado Maine en el puerto de La Habana, dichos magnates de la prensa lanzaron la andanada final que condujo a la Guerra Hispano-Estadounidense.
Durante la segunda mitad del siglo XX, la prensa escrita dejará paso a la televisión. Sin embargo, la manipulación informativa no ha cesado; más bien se ha hecho más sutil y refinada, y más universal, ya que si la prensa decimonónica llegaba tan sólo a un mínimo porcentaje de la población, la televisión está actualmente en todos los hogares del planeta.
Por eso es nuestra obligación no conformarnos con la apariencia de las cosas, sino contrastar las noticias desde diferentes fuentes y aplicar nuestro sentido crítico.
Sobre todo en nuestra época, donde las guerras (en algunas de las cuales España ha participado, como en Irak, Afganistán o Libia) han pasado a calificarse como acciones humanitarias, y donde internet ha empezado a configurarse como una potente herramienta de comunicación, como se demostró con el caso Wikileaks.

domingo, 13 de marzo de 2011

¡Pucherazo!


Algunas palabras y expresiones coloquiales pasan a ser patrimonio popular sin conocer su origen. Una de ellas es "pucherazo".
Cuando Cánovas y Sagasta pusieron en marcha el sistema del Turno Pacífico, pilar de la Restauración, uno de los requisitos fundamentales era el amañamiento de las elecciones para que en las Cortes hubiera una holgada mayoría que apoyara al gobierno.
El sistema era el siguiente:
1º El rey disolvía las Cortes y nombraba un nuevo gobierno.
2º El Ministro de la Gobernación convocaba nuevas elecciones y se reunía con los líderes de los partidos dinásticos: el Conservador y el Liberal.
3º Ambos partidos, mediante el procedimiento del encasillado, decidían qué candidato ganaría en cada una de las circunscripciones electorales, que estaban también amañadas (por ejemplo, una circunscripción rural con 5000 habitantes podía elegir los mismos diputados que una ciudad con un millón).
4º Cuando se hacía el recuento de votos, se amañaba el resultado de manera que siempre ganara el candidato prefijado.
Esto último era lo más problemático. Normalmente no era necesario hacer nada, ya que los caciques locales o comarcales ya se encargaban de presionar al electorado (repartiendo votos a las puertas de los lugares de votación, comprando votos con favores, etc.), pero a veces sí que era necesario manipular las votaciones.
Lo más corriente era sacar las papeletas de votación de la urna e introducir en ella nuevas papeletas... con el nombre del candidato decidido de antemano, claro.
Estos votos se guardaban en un puchero, de ahí la expesión.
La cosa era tan esperpéntica que a veces se reflejaba en las actas que había votado gente que había fallecido semanas antes (llamados, jocosamente, lázaros, porque habían resucitado para votar) , o que había estado ausente, etc.
En los casos más extremos se destruían las actas electorales.
Esta forma de actuar no era exclusiva de España, sino que se daba en la época en la mayoría de países occidentales, desde los EEUU hasta la Alemania de Bismarck. De hecho, Cánovas copió el sistema del Turnismo del caso inglés, donde también se turnaban en el poder los partidos Liberal (Whig) y los Conservador (Tory) con parecidos procedimientos fraudulentos, como los llamados burgos podridos.

miércoles, 26 de enero de 2011

Donde dije digo, digo Diego: la vida y milagros de Fernando VII


Hemos visto en clase cómo ya desde el Proceso de El Escorial, el bueno de Fernando VII (entonces Príncipe de Asturias), aún un pipiolo, denunció a todos sus compinches para escurrir el bulto . Desde entonces, toda su vida fue una serie completita de acciones rastreras y traiciones a troche y moche:

En fin toda una joyita. Hasta su propia madre, María Luisa de Parma, llegó a pedir al Emperador de los Franceses que lo fusilara.

Como muestra, Napoleón, en sus Memorias, dijo de él (el texto lo podéis encontrar en la Wikipedia):

"No cesaba Fernando de pedirme una esposa de mi elección: me escribía espontáneamente para cumplimentarme siempre que yo conseguía alguna victoria; expidió proclamas a los españoles para que se sometiesen, y reconoció a José, lo que quizás se habrá considerado hijo de la fuerza, sin serlo; pero además me pidió su gran banda, me ofreció a su hermano don Carlos para mandar los regimientos españoles que iban a Rusia, cosas todas que de ningún modo tenía precisión de hacer. En fin, me instó vivamente para que le dejase ir a mi Corte de París, y si yo no me presté a un espectáculo que hubiera llamado la atención de Europa, probando de esta manera toda la estabilidad de mi poder, fue porque la gravedad de las circunstancias me llamaba fuera del Imperio y mis frecuentes ausencias de la capital no me proporcionaban ocasión."

Napoleón llegó incluso a publicar su correspondencia con Fernando VII en un periódico parisino para que el pueblo español se diera cuenta de la calaña de aquél a quien llamaban El deseado, a lo que Fernando VII respondió dando las gracias al Emperador por mostrar así al mundo el amor que por él profesaba.

Y, a todo esto, lo más aleccionador es la actitud del pueblo español. Cuando los liberales, al grito de "¡¡¡Viva la Pepa!!!", advertían a sus conciudadanos que Fernando VII los cargaría de cadenas, los patriotas españoles respondían:

¡¡¡Vivan las caenas!!!

Yes. Spain is different.

lunes, 10 de enero de 2011

El Requerimiento. Una treta para el sometimiento de los indígenas americanos.


Cuando se produjo el Descubrimiento de América de 1492, la política de la Monarquía Hispánica empieza a sufrir un enorme giro. Entre otras cosas, se prepara para ser un reino fuerte y poderoso gracias a las riquezas que podía obtener del Nuevo Mundo. Para ello, era necesario establecer mecanismos de sometimiento de la población indígena americana. Uno de ellos fue la aculturación en forma de evangelización forzosa. El Requerimiento no es más que una manifestación de este proceso, se trataba de la lectura pública en los poblados indios de textos referentes a la obediencia debida a sus nuevos señores, los reyes hispanos, y la aceptación de la verdadera fe. Si este requerimiento recibía algún tipo de rechazo, significaba que se convertían automáticamente en enemigos de la Corona y de Dios, lo que suponía el derecho de los conquistadores de masacrar a los rebeldes y esclavizar a los supervivientes. Así era el siglo XVI, un tiempo en el que se cruzó el espíritu medieval caballeresco con los conceptos modernos del dominio del comercio y de los mares. En fin, aquí os dejo una reproducción de un "Requerimiento" de los primeros años de dicho siglo:

De parte del muy alto e muy poderoso y muy católico defensor de la Iglesia, siempre vencedor y nunca vencido, el gran rey don Hernando el Quinto de las Españas, de las dos Çicilias, de Iherusalem y de las Islas e Tierra Firme del mar Océano, etcétera, domador de las gentes bárbaras, y de la muy alta y muy poderosa señora la reina Doña Juana, su muy cara e muy amada hija, nuestros señores, Yo, Pedrarias Dávila, su criado, mensajero y capitán, vos notifico y hago saber como mejor puedo:

Que Dios Nuestro Señor, uno y eterno, crió el cielo y la tierra y un hombre y una mujer, de quien nosotros y vosotros y todos los hombres del mundo fueron y son descendientes y procreados, y todos los que después de nosotros vinieren; mas, por la muchedumbre de la generación que destos ha sucedido desde cinco mill y más años que el mundo fué criado, fué necesario que los unos hombres fuesen por una parte y otros por otra, y se dividiesen por muchos reinos e provincias, que en una sola no se podían sostener ni conservar.

De todas estas gentes Nuestro Señor dió cargo a uno, que fué llamado San Pedro, para que de todos los honbres del mundo fuese señor e superior, a quien todos ovedeciesen, y fuese cabeça de todo el linaje umano donde quiera que los honbres viviesen y estubiesen, y en cualquier ley, seta o creencia y dióle a todo el mundo por su reino, señorío y jurisdicción. Y como quier que le mandó que pusiese su silla en Roma, como en lugar más aparejado para regir el mundo, mas tanbién le permitió que pudiese estar y poner su silla en cualquier otra parte del mundo y juzgar y governar a todas las gentes, christianos, moros, judíos, gentiles, y de qualquier otra seta o creencia que fuesen. A este llamaron Papa, que quiere decir admirable, mayor, padre y goardador, porque es padre y governador de todos los hombres. A este San Pedro obedescieron y tomaron por señor, rey y superior del universo los que en aquel tiempo vivían, y ansímismo an tenido todos los otros que después dél fueron al pontificado heligidos; ansi se ha continuado hasta agora y se continuará hasta que el mundo se acabe.

Uno de los Pontífices passados que en lugar deste sucedió en aquella silla e dignidad que he dicho, como señor del mundo, hizo donación destas Islas y Tierra Firme del mar Océano a los dichos Rey e Reyna y a sus subcessores en estos reinos, nuestros Señores, con todo lo que en ellas ay, segund se contiene en ciertas escripturas que sobre ello pasaron, segund dicho es que podeis ver si quisiérdes. Ansi que Sus Altezas son reyes y señores destas Islas e Tierra firme por virtud de la dicha donación; y como a tales reyes y señores, algunas islas más, y casi todas a quien esto ha seído notificado, han recibido a Sus Altezas y les han obedescido y servido y sirven como súbditos lo deven hazer; y con buena voluntad y sin ninguna resistencia, luego sin dilación como fueron informados de lo susodicho, obedecieron y recibieron los varones religiosos que sus Altezas les enbiaban para que les predicasen y enseñasen nuestra Santa Fee, y todos ellos de su libre agradable voluntad, sin premia ni condición alguna, se tornaron christianos, y lo son, y Sus Altezas los recibieron alegre y benignamente, y ansi los mandó tratar como a los otros sus súbditos y vasallos, y vosotros sois tenidos y obligados a hazer lo mismo.

Por ende, como mejor puedo vos ruego y requiero que entendais bien ésto que os he dicho, y tomeis para entenderlo y deliberar sobre ello el tienpo que fuere justo, y reconoscais a la Iglesia por señora y superiora del universo mundo y al Sumo Pontífice, llamado Papa, en su nombre, y al Rey y a la Reina, nuestros señores, en su lugar, como superiores e señores y reyes desas Islas y Tierra Firme, por virtud de la dicha donación, y consintais y deis lugar que estos padres religiosos vos declaren y prediquen lo suso dicho. Si ansi lo hicierdes, haréis bien y aquello a que sois tenidos y obligados, y Sus Altezas, y yo en su nombre, vos recibirán con todo amor y caridad, y vos dexarán vuestras mugeres, hijos y haziendas libres, sin servidumbre, para que dellas y de vosotros hagais libremente todo lo que quisierdes e por bien tubierdes, y no vos compelerán a que vos torneis christianos, salvo si vosotros, informados de la verdad, os quisierdes convertir a nuestra santa Fee católica, como lo han hecho casi todos los vecinos de las otras islas, y allende desto, Su Alteza vos dará muchos previlejos y esenciones y vos hará muchas mercedes. Si no lo hiciérdes, o en ello dilación maliciosamente pusierdes, certificoos que con el ayuda de Dios yo entraré poderosamente contra vosotros y vos haré guerra por todas las partes y maneras que yo pudiere, y vos subjetaré al yugo y obidiencia de la Iglesia y de Sus Altezas, y tomaré vuestras personas y de vuestras mugeres e hijos y los haré esclavos, y como tales los venderé y disporné dellos como Su Alteza mandare, y vos tomaré vuestros bienes, y vos haré todos los males e daños que pudiere, como a vasallos que no obedecen ni quieren recibir a su señor y le resisten y contradicen. Y protesto que las muertes y daños que dello se recrecieren sea a vuestra culpa, y no de Sus Altezas, ni mia, ni destos cavalleros que conmigo vinieron. Y de cómo lo digo y requiero, pido al presente escribano que me lo dé por testimonio sinado, y a los presentes ruego que dello sean testigos.

viernes, 7 de enero de 2011

Sólo el necio confunde valor y precio

El problema del precio del Arte es el mismo que el del oro: no se compra y se vende porque sea bonito y nos atraiga su brillo como a una urraca, sino porque se trata de un valor refugio que rara vez pierde “poder” monetario: quien posea unos kilitos de oro o un par de Picassos sabe, con seguridad, que los va a vender cuando le venga en gana GANANDO SIEMPRE. Por eso, en época de crisis, se multiplican los anuncios de “compro oro” y se pagan barbaridades que harían enrojecer a Bill Gates por cualquier obra de arte.

Cuando los gurús del arte pagan lo que pagan por cualquier obra, están “invirtiendo”, les importa un comino su valor artístico. Es más, son capaces, incluso, de adquirir por millonadas cualquier cosa que se pueda revender más cara, aunque ataque sus propios principios ideológicos. Los Rockefeller, el paradigma del capitalismo americano (sirvió incluso como modelo para el Tío Gilito de Disney), llegaron a contratar al propio Diego Rivera, el famoso cartelista del comunismo trotskista, para decorar su sanctasantórum. Es más,  son capaces incluso de monetizar la efigie de Lenin o del Ché Guevara, comercializar camisetas con la "A" anarquista o comprar la Mierda de artista enlatada por Piero Manzoni, que constituía una descarnada denuncia contra este cambalache artístico.
Como decía Machado, sólo un necio confunde valor y precio. El problema no es la calidad artística o el valor estético o emotivo de una obra (yo babeo con los dibujos de mis hijas), sino en creernos que una cosa vale lo que nos dice Christie’s.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Pintura románica

Recordad que vimos en clase que la pintura románica estaba casi siempre supeditada a la arquitectura y que la solía cubrir por completo, ya que un edificio románico (sobre todo las iglesias) no se consideraba acabado hasta que no se pintaba. No sólo no se dejaba ni una pared sin enfoscar ni colorear, sino que incluso los relieves y la estatuaria estaban policromados.
Vimos que sólo había dos ejemplos de pintura que no fuese mural: los manuscritos iluminados (como el célebre Comentario sobre el Apocalipsis de Beato de Liébana) y los frontales de altar.

Precisamente hemos tenido la suerte de recibir vía Tuenti esta parodia de un frente de altar. Sin embargo, coñas aparte, podemos ver casi todas las características de un frontal de altar auténtico: un panel central alusivo al personaje a quien se dedica la advocación del templo, paneles laterales alusivos a su vida (en este caso son paneles únicos en cada lado, pero a veces están divididos en dos partes), línea nítida marcando los contornos, tintas planas, colores vivos y paleta escasa, estereotipación de gestos, desproporción, simbología cristiana (mandorla, alfa y omega, la Virgen como trono de Dios, etc.), etc.
Sólo hemos visto alguna pega: que los frontales de altar catalanes (que son los más frecuentes) no presentan ese paisaje estilizado (esto es más propio del románico del Camino de Santiago, recordad las pinturas del Panteón de san Isidoro de León), y que la buena de la Esteban parece más una Virgen gótica, del modelo de la Galactotrofusa (amamantando al niño).
Recordad en Historia de España, cuando estudiemos el tema de Carlos I y el Concilio de Trento, cómo esta imagen de la Virgen amamantando será retirada de la circulación por las nuevas concepciones religiosas, que alcanzarán como en ninguna otra época al mundo del Arte.

sábado, 23 de octubre de 2010

La Regla del 5


Uno de los problemas más graves que tenemos a la hora de enfrentarnos a cualquier cosa que suene a Historia es la cronología.
Muchos exámenes, trabajos o actividades que pudieran merecer un 10 por su calidad, redacción, etc., deslucen al no saber ubicarse donde deben. Decir, por ejemplo, que Velázquez vivió en el siglo X es lo mismo que estar a punto de ligarse al tío bueno del barrio y, en el momento crucial, lanzarle en pleno rostro una bocanada de aliento cebollero.
Sin embargo, aunque nos resulta siempre difícil retener fechas, existen algunos trucos mnemotécnicos para salir airosos de este tipo de situaciones: se pueden asociar fechas históricas con fechas de cumpleaños, con estaturas, con números de teléfono, etc. Uno de estos trucos es la “Regla del 5”.
La Regla del 5 consiste básicamente en recordar los acontecimientos más importantes que ocurrieron en los siglos múltiplos de 5:
Así, teniendo claro este esquema previo, es fácil situar de forma aproximada cualquier acontecimiento histórico.
Por ejemplo, aunque no sepamos donde situar el periodo helenístico del arte griego, sí sabemos que es posterior al momento cumbre de este arte y anterior al Imperio Romano. Lo ubicaremos, por tanto, en el siglo III a.n.e., aproximadamente. De igual modo, como sabemos que la invasión musulmana de la Península ocurrió después de la invasión visigoda y antes del apogeo de Al-Ándalus, debemos situarlo, más o menos, en el siglo VIII.
Por tanto, para dominar decentemente la cronología de la Historia no hace falta memorizar como loros, sino, simplemente, hacernos un buen esquema mental con la Regla del 5 y (eso sí) tener bien claro qué es lo que va primero y qué lo que va después (lo que suele llamarse Principio de causalidad).

miércoles, 6 de octubre de 2010

Roma en Toledo

Cuando en clase de Historia de España hablamos de Roma, parece que se trata de un mundo extraño, lejanísimo, algo que no tiene nada que ver con nosotr@s.
Sin embargo, lo romano es parte integrante de nuestra cultura, no sólo en cuestiones tan básicas como el idioma (nuestro hermoso castellano es prácticamente un latín muy modificado), la jurisprudencia, el derecho (nuestro derecho civil se basa en el derecho romano) o la alimentación (la dieta mediterránea tan cacareada es la dieta romana grosso modo), sino que también gran parte del patrimonio histórico-artístico del que sentimos cierto orgullo como toledan@s es netamente romano.
Por ejemplo, en el Barrio de Santa Teresa se conserva aún el solar del Circo Romano (aunque ahora en vez de cuádrigas sólo pasan máquinas segadoras de césped), del que aún pueden contemplarse in situ las escaleras de acceso a las gradas, algunas entradas y el relleno de los muros hecho con el gran invento constructivo romano, el hormigón (llamado opus caementicium).
 En el Casco Antiguo de Toledo también hay importantes restos romanos. Por ejemplo, se conserva el arranque del acueducto que abastecía Toledo y que traía las aguas del embalse de Mazarambroz a través de los terrenos que hoy día pertenecen a la Academia de Infantería. También se conserva la red de cisternas donde se almacenaba el agua (una de ellas, la del Callejón de san Ginés, es conocida por la tradición popular como la Cueva de Hércules).
También merecen una visita las termas romanas, situadas en la Plaza Amador de los Ríos, en las existe un centro de interpretación y a la que haremos, si Minerva lo permite, una excursión extraoficial.
Y saliendo de la capital, también encontramos restos romanos a porrillo: en Consuegra (la Consaburum romana), en Carranque (donde se conservan los mosaicos casi intactos de una villa romana), etc., etc.
No es necesario, por tanto, salir de nuestro entorno para disfrutar de la antigua Roma. En Toledo, cada día es una buena ocasión para dar un paseo por la Historia.

miércoles, 29 de septiembre de 2010


LAS HUELGAS EN LA HISTORIA

Hoy, 29 de septiembre de 2010, se va a producir un hecho que empieza a formar, por suerte, parte de nuestras vidas: Huelga General. El derecho a huelga ha sido uno de los logros más costosos de los trabajadores. El caso es que esta forma de protesta tiene también su desarrollo en la Historia.
La primera huelga conocida se produjo en el Antiguo Egipto durante el reinado de Ramses III en el año 1166 a.C. Los obreros que construían su tumba se vieron obligados a reclamar sus derechos ya que tenían que abandonar sus escasos medios de vida para dedicarse a la construcción de dicha tumba. A pesar de que el sueldo prometido era alto, la corrupción y la decadencia del reinado provocaron el impago de los salarios, lo que llevó a la paralización de las obras por parte de los obreros como medio de presión.
También son conocidas las revueltas sociales en la Roma Antigua. Uno de los casos más significativos fue la rebelión de los gladiadores encabezada por Espartaco que, en cierto modo, fue la huelga de los esclavos que divertían al ciudadano romano en los anfiteatros.
Para informarte sobre la película "Espartaco", pincha aquí
Uno de los casos más curiosos se produjo en la época gótica. Los maestros de obras (antiguos arquitectos) transmitían de forma secreta los conocimientos de la geometría a sus ayudantes para poder realizar las construcciones. Los gobiernos de las ciudades pretendían que esos “secretos” fueran revelados para que las oligarquías urbanas obtuvieran ciertos réditos económicos. Los “maestros” decidieron parar y dejar crecer su cabello y sus barbas dejando a las ciudades sin catedral temporalmente. Ese aspecto físico poco casual en la época forma parte a partir de ese momento el propio de los sabios conocedores de la geometría. Al menos consiguieron el respeto social hacia su oficio.
El siglo XIX y XX es una historia triste de enfrentamientos, sangre y persecución. Pero eso es asunto para otro capítulo.

domingo, 26 de septiembre de 2010


LA MEJOR HISTORIA CASUAL JAMÁS CONTADA.

Las pisadas de Laetoli.


La Historia es una ciencia que muchas veces se basa en la casualidad del descubrimiento. Es decir, por mucho que nos propongamos, el ser humano es impredecible ya que existe en nuestro organismo una fuerte carga irracional. En ocasiones, los descubrimientos de la Historia, y más de aquellas épocas de las que se carece de información escrita y de la que simplemente tenemos vestigios físicos, muchas veces se basan en una casualidad. Es conocido recientemente el descubrimiento de una nueva obra de Brueghel el Viejo en el Prado que, en parte, se debe a la casualidad.

En Laetoli (Tanzania) se descubrieron las huellas de una familia de Australophitecus Afarensis que dejaron para la “eternidad” hace 3,6 millones de años. Este descubrimiento se debe a tres hechos casuales que se desarrollaron a lo largo de todo el tiempo transcurrido que paso a enumerar:
1) Necesariamente la zona por la que pasaron nuestros antepasados era un lugar de tierra húmeda en el que sus huellas quedaran marcadas en la tierra.
2) De forma casi inmediata, se produce una lluvia volcánica, la zona en la que se encuentra el yacimiento es de esta naturaleza, que provocaría la rápida fijación de las huellas iniciando el proceso de fosilización.
3) Tercero y no menos importante, que los miembros del grupo de excavaciones encabezado por el matrimonio Leakey (a quien se debe la interpretación de las pisadas) estuvieran jugando a tirarse excrementos secos de rinoceronte unos a otros y que al golpear en la cabeza de uno de ellos éste cayera de bruces sobre las pisadas.
Este golpe casual que se produjo en 1978 hizo que tuviéramos constancia del vestigio más antiguo de bipedismo homínido. Además, nos cuenta una escena tan sencilla como que dos homínidos caminaban erguidos seguidos por otro de menor tamaño que seguramente sería de sexo femenino. En un momento dado, en su camino, uno de ellos paró y giró su cuerpo para observar a su alrededor. Todo esto sucedió hace 3,6 millones de años y gracias a las pisadas y la casualidad lo conocemos.